sábado, 24 de noviembre de 2012

Lo bueno...


Se nos olvida. Muy a menudo se nos olvida que las grandes cosas de la vida no son momentos épicos, sino pequeños instantes llenos de música, sonrisas y abrazos, como en este caso.

Fue una noche bonita, en un día difícil. Fueron muchos momentos para guardar en la retina, poniéndoles la banda sonora de nuestros desde ayer aún más admirados Aslándticos. 

Su buen rollo, su fuerza, su energía, sirvieron para durante hora y media olvidar un poco todos nuestros miedos. Y para comprender que en la vida hay que luchar cada segundo para ser feliz el siguiente minuto, no luchar todos los días para ser feliz en el futuro.

Me quedo de ayer con tantos abrazos. Con tanto cariño, de unos y de otros. Momentos inolvidables y miradas eternas. Y canciones, muchas canciones. Y sueños que volaban. Y deseos que llegarán a cumplirse. 
Y los besos de una amiga, los "te quiero" de otra. Los silencios que me dicen tanto, que me dicen todo.

Fue una noche mágica. Y fue una noche compartida. Porque la magia de nada sirve si se vive en soledad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario