martes, 8 de noviembre de 2016

Paz interior

Dice el budismo que "la felicidad solo puede surgir de la paz interior, y sin paz interior ninguna situación externa puede hacernos felices".

Que no hay opción de ser feliz solo con aquellas cosas que también nos hacen infelices a veces: el trabajo y su ausencia, el amor y su desamor, los encuentros y los desencuentros.

Esa felicidad que tanto ansiamos está solo y exclusivamente en nosotros mismos. En la forma de afrontar la vida, en la manera de enfrentarnos a nosotros en nuestra soledad, en cómo mirar a los demás.

¿Cuantas veces huimos de nosotros? 
Evitamos los silencios, mirarnos al espejo, sentir libremente.
Tantas veces oímos y decimos: hasta que no estés bien contigo mismo no podrás estarlo con los demás..., pero no aprendemos. 

Tengo ganas de comenzar cada día. Empezar ya a mirar dentro de mí y sacar aquellos miedos que he ido tapando con alegrías. Cuando las cosas van mal y empiezas a echar los pequeños grandes momentos encima, escondiendo lo que algún día te hizo sufrir durante un segundo, no más. 

Sé que soy feliz, bastante feliz de hecho, pero me empeño en ocultarlo detrás de arranques de mal humor, de malos ratos que convierto a veces en dramas. Y que enturbian los instantes maravillosos que me regala la vida, que me regalas tú.

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